El interés por las algas como ingrediente alimentario ya no se limita a la cocina asiática. Un artículo de The New York Times, publicado en Pulzo, recoge las opiniones de diversos especialistas sobre su papel en la alimentación.
Los polisacáridos de las algas marinas sirven de alimento para las bacterias intestinales, que los transforman en ácidos grasos de cadena corta, compuestos fundamentales para la salud intestinal. Además, aportan proteínas completas y minerales como el hierro.
Los expertos añaden dos salvedades: las cantidades que se consumen en una dieta habitual son pequeñas, por lo que no sustituyen a otras fuentes de proteínas, y el contenido en yodo varía mucho según la especie, un aspecto que deben tener en cuenta las personas con problemas de tiroides.
Esta variabilidad en la composición es precisamente una de las razones por las que resulta tan importante organizar y profesionalizar la cadena de valor de las algas marinas. En BIOCHAINS Atlantic, trabajamos para poner en contacto a quienes producen, transforman y utilizan la biomasa de algas en los sectores alimentario y cosmético, con el fin de que el uso de microalgas y macroalgas sea eficiente y sostenible en toda la zona atlántica.